El 8 de marzo (8M) se celebra el Día Internacional de la Mujer.
- 6 mar
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Me atrevo a escribir estos párrafos para hacer el intento de cambiar el rumbo de 8 de marzo 8M, ya que por desgracia se ha desvirtuado y desconfigurado, gracias a la mala influencia de ese feminismo subnormal, radical y fundamentalista que ahora llena las calles con pancartas, broncas, destrucción a la propiedad pública y privada, en manifestaciones cargadas de violencia, enojo obscenidad y hasta provocación.
En el año 85 me hice amigo de un preadolescente de casi 11 años, un par de años mayor a mí, se llamaba Ivanov Ledevek, era ruso no creía en Dios y yo en escuela de curas no podía imaginar cómo alguien no cree en Dios.
Mi amigo vino a vivir al Ecuador, porque a su madre deportista de alto rendimiento le ofrecieron venir al Ecuador a dirigir una escuela de gimnasia olímpica, la Sra sin saber nada del idioma vino sin pensarlo 2 veces.
Volvamos al tema del 8M, mi nuevo amigo que no creía en Dios, no celebraba la Navidad, Semana Santa, pero en su casa había una festividad muy importante y celebrada con flores, chocolates, serenatas y cenas especiales. Él me contaba que el 8 de marzo en su país natal se celebraba como fiesta nacional y se había convertido en día no laborable para conmemorar y celebrar a las mujeres con flores y fiesta, desde muchos años atrás, (1966), padres, hijos, hermanos, amigos, compañeros, esposos, en fin todo el género masculino se volcaba a las calles a comprar flores, chocolates, se organizaba desfiles, conciertos cargados de amor y respeto mutuo. ¿Por qué ahora se ha convertido en lo que describí en el primer párrafo, que paso desde el año 85 acá? Ivan me contaba que en Rusia todo era algarabía, fiesta, las ventas de flores, chocolates, botellas de vino y reservaciones en restaurantes eran más que en un San Valentín, obvio que todo eso era solo para elevar a la feminidad, elevar ese elemento que les hace únicas, ahora el 8m es una horrorosa manifestación que quiere pisotear al hombre, impulsada por agendas políticas progres que solo logran demostrar su involución. No contentos con marcar una división social entre el hombre y la mujer, tambien incluyen a los lbgt+ profundizando una división entre aquellos de gustos trastornados con los de gustos heterosexuales, diluyendo luchas específicas, destrozando negocios, calles, monumentos históricos, impulsando el aborto, gritando odio y consignas sin ton ni son.
Pasan en las calles perdiendo el tiempo en lugar de ir a atender sus obligaciones como madres y esposas, ¿en serio creen que eso es empoderamiento? Vomitan consignas como: ¡Ningún hombre nos va a enseñar que es ser mujer! y si ese hombre es el padre o el abuelo, o el esposo que las apoyan, o el hijo que les enseña a sr madre, sin olvidar que son las primeras en aceptar que un trans es una mujer y no un tipo con trastornos mentales que necesita ayuda psicológica y no un ginecólogo que le haga un tratamiento para ir en contra de la naturaleza.
Esos pañuelos verdes y morados que se disparan en los pies defendiendo su absurda creencia al destruir el Monumento de Isabel La Católica, una mujer verdaderamente empoderada, que con su determinada feminidad habilidad política y visión compartió y entregó a Latinoamérica, idioma, religión, sistema legal, institucionalidad política, a través de virreinatos y cabildos, creo educación con colegios y universidades.
Hablan de competencia insana, brecha salarial, patriarcado opresor, ignorando que la verdadera opresión viene de sistemas que pretenden diluir la identidad femenina masculinizando sus actitudes. Ojalá alguna vez se entienda que el hombre y la mujer jamás seremos iguales somos complemento. En las clases de religión cristiana, apostólica y romana recuerdo haber escuchado que la mujer es la creación que Dios hizo para desempañar 2 papeles importantísimos, esposa y madre, nadie en el mundo podría hacer eso mejor que ellas y que salieron de una costilla, lo cual tiene un sentido muy profundo:
• Del costado para estar junto al hombre de igual a igual en el camino de la vida.
• De abajo del brazo para protegerla, abrigarla y a la vez para apoyo y
• Junto al corazón para amarla y respetarla.
Tal vez el verdadero sentido del 8 de marzo debería volver a ese espíritu: reconocer el valor inmenso de la mujer en la vida humana.
Porque si algo es indiscutible es que la mujer ha sido y seguirá siendo uno de los pilares fundamentales de la sociedad: como madre, como hija, como hermana, como compañera, como profesional y como guía de nuevas generaciones.
Por eso, más allá de cualquier ideología, quiero terminar con un mensaje sencillo:
Que el 8 de marzo vuelva a ser un día de respeto, gratitud y reconocimiento.Un día para recordar cuánto le debemos a las mujeres que han construido nuestras familias, nuestras comunidades y nuestro futuro.
Feliz Día de la Mujer.Que nunca falten las flores, el respeto, las oportunidades y el reconocimiento que cada mujer merece.


Hombres y mujeres no estamos llamados a competir, sino a complementarnos.
Comparto profundamente esa idea de que jamás seremos iguales, no estamos llamados a competir, sino a complementarnos.
Comparto profundamente esa idea de que jamás seremos iguales, cada uno aporta algo único a la vida y a la sociedad.
A mí me encanta ser mujer, y aún más cuando a mi lado hay un hombre que sabe ser varón, que respeta, protege, valora y entiende la feminidad.
Feliz día de la Mujer y que nunca me falten flores, el respeto, las oportunidades y el reconocimiento. Soy tu fan ❤️